jueves, 10 de marzo de 2011

Granada - 1

Autobus desde Madrid, 5 horas de viaje y unos 30€ alcanzan para llegar hasta Granada, capital de una de las provinicias de la Comunidad Autónoma de Andalucía. El viaje, sin embargo, no es de lo más placentero, al igual que cualquier otro viaje que se haga en autobus (colectivo no se entiende como tal acá) por España.
No hace falta saber algo de historia, de arte o de arquitectura para notar la mezcla de culturas, o más bien, la influencia de los ziríes, almorávides, almohades y nazaríes (o directamente los moros), que la hacen muy bonita. Es una ciudad pequeña, de unos 200.000 habitantes, que se puede recorrer en gran parte caminando. Y antes de seguir escribiendo sobre temas que no domino, me adelanto a mostrar un poco la ciudad.

El Parque Federico García Lorca se hizo en su homenaje, en un lugar que fue su residencia de verano entre los años 1926 y 1936 y que en aquel entonces se llamaba Huerta de San Vicente. Parece que acá escribió alguna de sus obras: sí que pasen cinco años (1931), Bodas de sangre (1932), Yerma (1934) o Diván del Tamarit (1931-1936). Se puede leer un poco más en este sitio: http://www.huertadesanvicente.com. Hoy día, el parque es un lugar muy amplio, arbolado, con miles de rosales (no florecidos en esta época) donde la gente suele ir a leer, y porqué no a escribir, buscando quizá la inspiración de Federico.
Dentro mismo está una de las dos casas que originariamente tenía la huerta.
En otra parte más concurrida, en la esquina de la Acera del Darro con Recogidas, la ciudad se ve así.
Adentrándose un poco más en la parte céntrica, hay algunas plazas muy bonitas, la bib rambla, una de ellas...

...la de la trinidad...

... y los jardines del triunfo...

























Pero se impone en este paisaje urbano la catedral, de la que sólo tengo algunas fotos de la fachada.
También, muy cerca de allí, a la vuelta casi, está la capilla real, que es la que eligieron los reyes católicos para ser enterrados. Entonces, allí están los sepulcros de ambos a los que se suman los de Juana I de Castilla (la loca) y Felipe I, también de Castilla. Tampoco hay fotografías de su interior, pero tiene un altar hecho totalmente en marmol que es impresionante.
Antes de entrar, fuimos recibidos por unas gitanas, que nos ofrecieron "desinteresadamente" un ramito de romero para la suerte. Sin que pudiera decir nada, una de ellas comenzó a leerme las manos. Era una mujer ya grande, que con sus ojos azules y su cabeza inclinada al hablar, envolvían de dulzura su prédica del futuro. Al parecer, mis manos indicaban una vida llena de felicidad, prosperidad y longevidad, etc... de un momento a otro, el pronóstico de mi vida terminó junto con esa dulzura que me cautivó por unos momentos: "paga tu suerte"... Más desconcertado quedé cuando, después de darle una moneda de 50 céntimos, me retrucó diciendo que las monedas traían mala suerte, sólo aceptaba billetes. Y pretendía además que le pagara a la que estaba con ella...





1 comentario:

  1. Jajajjaja...todo sea una vida de felicidad y prosperidad (la de ellas!!!)

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